Pienso que debemos dedicar parte de nuestro tiempo a ayudar a los demás y que esto lo podemos hacer de muy diversas formas. Es más, cuanto más sepamos ayudar a otros, en el sentido que sea, seguramente mejor nos irán las cosas y hasta puede que mejor nos sintamos con nosotros mismos. Por lo menos yo pienso así.

Para ello, hay muchas formas, tantas como se te ocurran: colaborando, escribiendo posts en tu propio blog, participando en proyectos colaborativos y desinteresados en GitHub, realizando mentorías o incluso escribiendo libros cuando crees que tienes algo que aportar a tu comunidad.

También pienso lo siguiente: Si algo me ha funcionado a mí, ¿por qué no contarlo para que otros se beneficien?

Por esa razón fundé Hub de Libros, para que todos esos autores que escriben tengan fácil acceso al mundo de la publicación y que puedan difundir su trabajo por casi todo el planeta y no tengan los obstáculos que yo tuve (y que superé dolorosamente con mucha prueba y error) desde el año 2012, porque sé que muchos se quedan por el camino provocando que, quizá, información o conocimiento muy valisosos queden olvidados en el fondo de un cajón, o porque creen aún que para contar algo y empaquetarlo en un formato libro se necesita del permiso de una editorial de toda la vida (como diría Julia Cameron), en el siglo de la tecnología y de modelos disruptivos como Uber, Etsy, Airbnb y muchos otros.

Del mismo modo, describir a nivel técnico cómo he enfocado un proyecto software tan ambicioso como complejo como Hub de Libros, me ha llevado a trabajar en los últimos meses en El Arte del Emprendedor Digital, mi nuevo libro con el que espero ayudar y animar a toda esa comunidad relacionada con la tecnología y con ganas e inquietud de emprender o de lanzar nuevos proyectos.

Parece ser que vivimos con una dinámica en la que todo el mundo está demasiado ocupado, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos.

Pero yo me pregunto lo siguiente: ¿Ocupados en qué?

Para mí la primera medida del éxito consiste en permanecer ocupados, al menos la mayor parte del tiempo, en aquello que nos interesa y en la dirección de nuestras metas a largo plazo y, por supuesto, mantener una vida equilibrada en todas sus áreas.

Sin embargo, he descubierto todos estos años, cruzándome con CEOs, CTOs, gerentes y muchos otros desarrolladores, que se confunde demasiado el estar ocupado con trabajar productivamente y, de ahí, a un paso tenemos una vida llena de estrés y sin saber cómo mejorar.

Esto es, no se trata de trabajar más horas sino de trabajar mejor.

Desarrollar un proyecto como Hub de Libros (y otros anteriores junto con aquellos en los que participo actualmente), consiste también en cierta forma de enfocar el trabajo y de hasta mantener ciertas habilidades de desarrollo personal.

Por esa razón, en El Arte del Emprendedor Digital no solo describo los aspectos técnicos más relevantes de algunos de mis proyectos en marcha, sino también de todas esas técnicas y habilidades que a mí me han servido para poder concentrarme en un trabajo tantas horas y durante muchos meses compatibilizándolo con el resto de mis responsabilidades: desde kaizen hasta las microtareas, la importancia de conseguir concentración, fluir y hasta cómo gestionar las dudas, y un largo etcétera.

Inevitablemente, este nuevo libro tiene, por tanto, un carácter algo personal e intimista, que no me importa compartir puesto que pienso que su contenido puede ser de mucha utilidad a tantas personas que quieren avanzar en sus proyectos o que quieren emprender con la mayor probabilidad de éxito, y del mismo modo, me he tomado la libertad de describir en el mismo libro aspectos técnicos (muy técnicos, de hecho) junto con herramientas de desarrollo personal, porque, en definitiva, por muy buen técnico que se sea, por muy buena la idea que quieres implementar, si no dominas estas últimas estrategias de carácter personal, el camino será mucho más difícil, si es que no se abandona nada más dar los primeros pasos.

Yo abandoné en algunas ocasiones, fracasé en otras, pero también he tenido éxito en muchos otros proyectos, aunque ahora comprendo que lo primero no es más que una fuente de aprendizaje para seguir avanzando.

El Arte del Emprendedor Digital me lo prologa nada más y nada menos que José Murillo, compañero durante algunos años en mi primera etapa laboral y quien después trabajó para Microsoft durante más de quince y que desde hace dos años es el CEO de su propia compañía (Smart IoT Labs).

No sé si el movimiento startup y todo lo relacionado con el emprendimiento (tan de moda últimamente) serán o no el corazón de la nueva economía a la que nos dirigimos, pero de lo que sí estoy seguro es de que aquellos que trabajamos con la tecnología lo tenemos más sencillo para lanzar proyectos que aquellos que trabajan en otros sectores.

En El Arte del Emprendedor Digital describo cómo he afrontado Hub de Libros y cómo se plantea la evolución de un proyecto con metodología lean, junto con los elementos más importantes y paradigmáticos que debe cumplir un proyecto software que va a cambiar continuamente y que desde su comienzo, ni siquiera tenemos claro cómo será esa evolución, entre otros muchos temas.

Confío en que este nuevo trabajo que he realizado con tanta ilusión (y esfuerzo), y que es de los primeros títulos editados por mi propia plataforma editorial, sea de utilidad tanto o más como mis anteriores libros.

Rafael Gómez Blanes Rafael Gómez Blanes
¿Hablamos?

Trabajo en...

Archivo

Mis novelas...