Aunque mis responsabilidades actuales no me permiten pasarme toda mi jornada laboral programando, escribiendo código, sí puedo decir (sin ocultar algunas de mis canas) que llevo en esta profesión desde que era joven, primero como hobby, después profesionalmente, claro, y hasta el día de hoy.

Aunque paso mucho tiempo realizando actividades comerciales y de desarrollo de negocio, y también gestionando el equipo de desarrollo de Solid Stack, raro es el año que no participo activamente en dos o más desarrollos de productos o proyectos, aparte de mis repositorios de código personales y mis proyectos emprendedores.

Es sorprendente cómo ciertas habilidades, después de repetirlas muchísimas veces, terminan incorporándose a tu forma de hacer las cosas de manera natural: lo que antes te costaba cierto esfuerzo, a base de repetición y aprendizaje, se termina incorporando y resultan fáciles, hasta automáticas.

Leí hace tiempo que el 40% de lo que hacemos en el día a día está regido por los hábitos. Por tanto, lo único que tenemos que hacer es delegar en ellos aquello que más importancia tiene en nuestra vida y procurar tener buenos hábitos, y si no que se lo digan a los autores de Rich Habits Poor Habits, libro que he leído recientemente y que me ha gustado muchísimo (lamentablemente, a pesar de ser un bestseller, todavía no hay traducción al castellano).

Si quieres salud, créate hábitos de vida saludables, si quieres prosperidad, créate mejores hábitos económicos, y si quieres programar cada día mejor... pues eso, incorpora con trabajo y algo de esfuerzo los siguientes hábitos que, en mi opinión, caracterizan a un buen programador:

#1 Escribe código testeable.

Fácil de decir pero no tan sencillo de practicar. En mi penúltimo trabajo, El Libro Práctico del Programador Ágil, te describo las técnicas más importantes para desarrollar código que se pueda cubrir con tests (código limpio, refactorings, principios de diseño, etc.).

#2 Cuida de los detalles.

Escribir código es como escribir una novela, y ya sabemos que la metáfora del periódico nos dice que el código se debe leer de arriba abajo. Cuidar de todos y cada uno de los detalles del código que escribes (una indentación correcta y coherente, ausencia de comentarios innecesarios, etc.), es un síntoma de calidad.

#3 No tiene inconveniente en eliminar parte del código si es necesario.

Lo tenemos que asumir, a medida que evoluciona un proyecto software, y a medida que se hacen mejoras en el diseño, necesariamente partes del código quedará obsoleto y tiene que ser eliminado o modificado profundamente. Nada peor que intentar mantener a toda costa esto y lo otro sencillamente porque piensas que te costó horas desarrollarlo, ensuciando así la solución.

#4 Trabaja en las tareas planificadas y no otras y entrega a tiempo.

Programar bien (en el contexto de un proyecto con un equipo de trabajo), require ceñirse a algún tipo de metodología que imponta el ritmo de desarrollo, los tiempos, los ciclos y fases. Si se ha acordado hacer cierta funcionalidad, un buen profesional se ciñe y se compromete a su finalización en tiempo.

#5 Revisa continuamente qué mejorar.

Ya no solo hablamos de refactorización: muchos aspectos de una solución son susceptibles de mejoras. La acumulación de mejoras pequeñas e incrementales, hará que el proyecto alcance el nivel de calidad que deseas.

#6 Lee proyectos realizado por otros.

Nada mejor que aprender de programadores más experimentados. En GitHub dispones de miles de repositorios de código que puedes usar de ejemplo. 

#7 No reinventa la rueda.

Ya sé que nos gusta inventarnos un nuevo mecanimos para escribir entradas de log..., pero acostúmbrate a utilizar soluciones que ya existen para los aspectos del proyecto donde encajen. 

#8 Piensa que trabaja en equipo.

Esto quiere decir que tu trabajo, es muy posible que lo retome otro compañero en algún momento. Piensa en dejarlo lo mejor posible para facilitar las cosas a quien venga detrás.

#9 Evita las islas de conocimiento.

La seguridad laboral no existe, convertirte en un profesional destacado y demandado, sí. Es muy triste ver cómo ciertas actitudes hacen que haya quien oculte información al resto de compañeros para que así sea la única persona que sabe llevar este u otro tema. Sin saberlo, esta actitud le converte en esclavo de un mismo proyecto que terminará odiando. El antídoto a esto es ganar experiencia participando en diferentes proyectos con el tiempo.  

#10 Colabora con el resto del equipo.

El desarrollo de software es una actividad profundamente colaborativa, si no sabes o no quieres colaborar con tus compañeros, tarde o temprano que tendrás que buscar otro trabajo.

Y podría decir un último hábito igual de importante que los anteriores: deja las cosas mejor que como te las encontraste.

Podría enumerar muchos más, pero te aseguro que en estos hábitos (toda una declaración de principios) resumen lo que caracteriza a un buen profesional.

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