Cómo se escribe un libro con metodología "lean"
Un artículo de Rafa G. Blanes
Los principios de trabajo "lean" me entusiasmaron desde el primer momento en que tuve conocimiento de ellos. El desarrollo ágil viene de la aplicación en cierta medida de los principios de desarrollo lean y guarda muchas similitudes con estos principios. Como todo, si algo es simple, fácil de entender y sencillo de poner en práctica y de sentido común tiene el éxito garantizado. No obstante, me sorprende cómo muchos de estos principios son totalmente desconocidos para muchos desarrolladores de software y emprendedores de cualquier naturaleza.
El Libro Negro del Programador ha sido escrito siguiendo algunos de los principos lean y su finalización (en el momento de escribir esto está en fase de edición) ha sido posible por y gracias a esta metodología.
Muy pero que muy básicamente, la concepción lean en el desarrollo de un proyecto nuevo y emprendedor viene a indicar que no podemos esperar al final del mismo para comprobar si va a tener éxito o no. ¿Cómo puedo averiguar si una idea genial que he tenido puede convertirse en un éxito comercial? Uno de los errores de muchos emprendedores es volcar todo el esfuerzo, tiempo y dinero en terminar algo completamente antes de lanzarla y después esperar (y rezar) para comprobar si tiene buena acogida o todo lo contrario. En ocasiones cuando se llega al final ha pasado tanto tiempo que la genial idea ya ha sido superada por otras en el mercado, o bien se pule y refina el proyecto tanto que se sufre de parálisis por análisis.
Una de las historias fascinantes que cuenta Eric Ries en El Método Lean Startup es la del dueño de Groupon, actualmente una multinacional con presencia y servicio en multitud de países para el intercambio y promoción de cupones de descuento. Desde luego no invirtió en crear toda la infraesctutura actual de Groupon para ponerse en marcha, sino que comenzó muy humildemente probando el concepto con sus familiares y amigos y, de ahí, según la respuesta obtenida, fue mejorando continuamente y dándole forma como proyecto empresarial. Convirtió una idea sencilla, práctica y barata de probar, en una compañía global.
Del mismo modo, desde El Libro Negro del Programador he ido compartiendo los avances de los capítulos para obtener feedback y comprobar el grado de interés que pudiera despertar un proyecto así. ¿No ocurre lo mismo que en software cuando le enseñamos a un cliente cómo se van implementado las historias de usuario para afinar en requisitos y su idea de lo que quiere y necesita?
Afortunadamente, desde los primeros capítulos, El Libro Negro del Programador despertó suficiente interés como para perserverar en su avance, en forma de correos de ánimo, mensajes sobre erratas, sugerencia de nuevos capítulos, puntualizaciones, diversos puntos de vista, ayuda para revisar los documentos gramatical y ortográficamente (gracias Luis) y, para mí lo más gratificante, preguntas del tipo "¿cuándo y cómo podré adquirir el libro?".
El método lean no sólo te ayuda a comprobar el interés en algún tipo de idea o proyecto, sino que te permite mejorarlo y afirnarlo mediante una táctica de pivotar sobre la idea o perseverar en ella.
Estamos aprendiendo a hacer las cosas de otro modo, a emprender proyectos con otras tácticas; también la redacción de un libro se puede enfocar así.
Me he encontrado en ocasiones algunos desarrolladores de software que, al menos aparentemente, se obstinan en hacer las cosas exageradamente complicadas. Tanto es así que parece que lo hacen como seña de identidad: cuanto más abstruso más demuestro lo bueno que soy. Digo yo que lo mismo iban por ahí lo tiros.
¡Vamos llegamos al final del libro!
¿Qué es lo que distingue un buen profesional de una persona que se gana la vida con aquello que le ordenan hacer?. Llevo mucho tiempo preguntándome qué es lo que realmente distingue a alguien por el que las compañías se pelearían en conseguir de aquellos que nada más entregar un currículum, éste va a parar a una enorme y creciente pila. Me temo que queda muy atrás el tiempo en que bastaba con decir tu título o profesión para convertirte en candidato: los paradigmas laborales están cambiando más rápidamente de lo que nos estamos dando cuenta.











Rafael Gómez Blanes/-/logos/img/hdl-plataforma.png)











